En el corazón de Archena se esconde un auténtico oasis de paz que nos transporta directamente al esplendor de la burguesía del siglo XIX: el Jardín y Palacete de Villa Rías. Este espacio no es solo un parque botánico, sino un testimonio vivo de la época dorada del termalismo en el Valle de Ricote.
A finales del siglo XIX y principios del XX, el Balneario de Archena se consolidó como uno de los destinos termales más prestigiosos de España. Este auge atrajo a la aristocracia y a la alta burguesía de la época, quienes acudían al valle buscando los beneficios de sus aguas minero-medicinales y su clima privilegiado.
Fruto de esta época de prosperidad, las familias más acaudaladas comenzaron a edificar majestuosas residencias de verano en los alrededores. El Palacete de Villa Rías y sus exuberantes jardines nacieron en este contexto, erigiéndose como una finca de recreo para el descanso, los paseos vespertinos y las tertulias a la sombra de los árboles.
Diseñado bajo los cánones del paisajismo romántico, el jardín fue concebido para ser un refugio de los sentidos. Al cruzar sus puertas, el visitante se sumerge en un microclima de frescor, caracterizado por:
Actualmente, el antiguo Palacete de la finca ha sido restaurado y alberga la Oficina de Turismo de Archena. Esto convierte al Jardín de Villa Rías en el Punto de Partida Perfecto para cualquier explorador del Valle de Ricote.
No solo podrás conseguir mapas, información sobre rutas y consejos de primera mano, sino que comenzarás tu aventura paseando por un pedazo de historia viva, respirando la misma paz que buscaban los antiguos viajeros hace más de un siglo.